jueves, 30 de julio de 2009

Pasion en el ascensor

"Por favor, paren el ascensor", dije en voz alta, por que se estaban cerrando las puertas y tenia prisa, creia que no me habian oido cuando vi que se volvia a abrir, respire aliviada, y entre, solo habia un hombre al que sonrei y di las gracias por haber parado el ascensor, me devolvio la sonrisa y me dijo: "Ha valido la pena por tener una compañera tan guapa", yo que normalmente no me gustan los piropos, no se porque pero me senti alagada y le volvi a sonreir, estabamos solos en un espacio muy reducido y casi podiamos oir nuestras respiraciones, no se si era por el calor que hacia, por la forma de mirarme, como si me desnudara con la mirada, pero el caso es que empece a excitarme y mucho note como mis pezones se endurecian y me acorde que no me habia puesto sujetador y que tal vez se me transparentaran porque el vestido era de una tela muy fina y encima blanco, él parece que estaba leyendome la mente y eso me ponia mas caliente todavia, de golpe el ascensor dio unos golpes fuertes, arriba y abajo y despues se paró, lo que nos hizo perder el equilibrio a los dos, yo cai sobre el de tal forma que nuestras bocas estaban casi rozandose y a nuestros sexos solos los separaban nuestras ropas, él me tranquilizó y me dijo que seguramente lo arreglarian enseguida, yo que estaba temblando pero no por miedo por estar encerrada en el ascensor, sino por estar tan excitada, le sonrei y le mire a los ojos y a los labios sin apartarme mucho de él, cuando quise darme cuenta ya estabamos besandonos con ansia y deseo, y el estaba buscando entre mis muslos la humedad que habia notado cuando me tenia encima, me acaricio por encima del tanga, con firmeza, sabiendo lo que hacia, yo no paraba de gemir y besarle el cuello, mi mano se metio dentro de sus pantalones, buscando su pene, para acariciarlo y luego me baje a besarlo y chuparlo, él suavemente me subio y me cogio por debajo del culo con mis piernas abiertas, me aparto el tanga y yo cogi su pene y lo introduje dentro de mi, me abrace a su cuello para no caerme, mientras él me cogia en brazos y me subia y me bajaba, no parabamos de gemir, cada vez con mas fuerza, yo apretaba mis labios para atrapar su pene dentro de mi, eso le volvia loco lo veia en su cara y en la fuerza con la que me seguia poseyendo, hizo que me corriera unas cuantas veces, hasta que alcanzamos un super orgasmo los dos a la vez. Oimos voces desde fuera diciendo que nos iban a sacar, que no nos preocuparamos, al oir esto nos miramos y nos reimos.

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La Pasion del Deseo