lunes, 27 de julio de 2009

Un antifaz, una pluma y unos pañuelos de seda

Hoy has venido jugueton me has mirado con cara de niño travieso y me has dicho que tenias unas cositas para divertirnos, he mirado en la bolsa y he visto un antifaz, un pluma y unos pañuelos de seda, te he mirado sonriendo y te he besado, me has llevado al dormitorio, besandonos por el camino y desnudandonos, cuando ya estaba desnuda, me has tumbado en la cama, poniendome el antifaz, y has cogido uno de los pañuelos de seda y has empezado a acariciarme por todo mi cuerpo muy despacito casi sin rozar de vez en cuando te acercabas y me soplabas o me echabas el aliento y hacias que me estremecierallegaste a mis brazos y me cogiste una muñeca, subiste mi brazo y me liaste el pañuelo atandome con el al cabecero de la cama, con la otra muñeca hiciste lo mismo, me encantaba esa sensacion de estar en tus manos de ser tu prisionera en cierta metida, entonces cogiste la pluma y empezaste a pasarla por mis labios, mi cuello, mis pechos, mi ombligo ibas bajando peligrosamente a mi sexo y claro esta, llegaste a él, empezaste a acariciarme suavemente con la pluma, yo no paraba de moverme entre las cosquillas y las sensaciones que me estabas produciendo con la pluma y tu aliento, estaba loca de deseo, te decia que no podia mas que te deseaba, pero tu estabas haciendote de rogar y me decias que todavia no, que me tendria que esperar, acercabas tu boca a mi sexo y me dabas el calor de tu aliento, pero sin rozarme y luego soplabas despacito y me rozabas levemente con la pluma, yo me retorcia como buscandote, necesitaba que me tocaras no podia resistir mas, mi sexo estaba ardiendo de deseo, estaba excitadisima y te deseaba como nunca jamas habia deseado antes, solo te pedia que me tocaras un poco para calmar la ansiedad que tenia, pero tu no me hacias caso, seguias viendo como mi sexo palpitaba y fluia solo con tu aliento, entonces fuiste a beber mi flujo, y te pusiste encima mio penetrando en mis entrañas con delicadeza y furia a la vez, mis piernas te agarraron, era lo unico con lo que te podia sujetar, mis muslos envolvieron tu cuerpo, mientras tú no parabas de moverte encima mio, con fuerza y virilidad, tus manos acariciaban mis pechos y tus labios los besaban, y yo no paraba de gemir y lograr orgasmos, uno tras otros, hasta casi marearme de tanto placer, asi seguimos hasta que note como en mi interior explotabas y me llenabas de ti, de tu calor, nos besamos, me quitaste el antifaz y me liberaste de los pañuelos que me ataban a la cama, no te diste cuenta pero los pañuelos, el antifaz y la pluma las escondí.... preparate para mi venganza, que promete ser tan placentera o mas que esta......

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La Pasion del Deseo